Vale, solo pido que te pongas cómodo, que respires hondo y pongas tus cinco sentidos en esto.
Imagina que estoy a tu lado, imagina que notas mi respiración a pocos centímetros de la tuya. Poco a poco, te cojo la mano, entrelazando mis dedos con los tuyos, te voy apretando hasta asegurarme que no me vas a soltar. Acaricio tu cara, tus labios, bajando por la barbilla hacia tu cuello, hasta que mi boca no puede resistirse y empieza a darte pequeños mordisquitos por él. Voy subiendo, hasta llegar a tu boca... cerramos los ojos, el corazón empieza a salirse del pecho.
¿Sabes una cosa? Ahora mismo, me dan escalofríos, tengo la piel de gallina y no sabría ni como levantarme de la silla. No te lo niego, se me caen las lágrimas, pero una pequeña sonrisa sale de mi boca.
Yo ya, solo tengo fuerzas para continuar día a día por ti, sin perder la esperanza de que algún día se cumplirán mis sueños. Una última cosa que me gustaría decirte:


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias nubecilla, por visitarme y comentar :3