16 de agosto de 2011

Mientras.

El día que dejemos de lado nuestra vida de prisas y horarios, de problemas y preocupaciones. El día que olvidemos las obligaciones y el estrés.








 El día que no nos importe el qué dirán. El día que seamos capaces de ver aquello que no ven los ojos, ese día aprenderemos que la felicidad reside en pequeños e imperfectos momentos.

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Gracias nubecilla, por visitarme y comentar :3